Academia de inglés vs apps: ¿se puede aprender inglés solo con el móvil?
Vivimos en la era de las apps. Hoy en día existe una aplicación para TO-DO: para entrenar, para meditar, para organizar tu vida… y, por supuesto, para aprender inglés. Duolingo, vídeos de YouTube, podcasts, IA que te corrige frases en segundos. Todo suena muy tentador: anytime, anywhere, zero pressure.
Entonces, la gran pregunta es inevitable; ¿De verdad necesito ir a una academia de inglés en 2026?
La respuesta corta: it depends/depende.
La respuesta larga (y honesta): sí, si quieres aprender de verdad y no abandonar a las tres semanas.
¿Funcionan las aplicaciones para aprender inglés?
Empecemos diciendo algo importante: las aplicaciones funcionan. Y funcionan muy bien para ciertas cosas.
¿Qué ventajas tiene aprender inglés con aplicaciones?
- Aprender vocabulario nuevo
- Repasar gramática básica
- Mantener el contacto con el idioma
- Escuchar inglés real en vídeos y podcasts
- Practicar un poco cada día (cuando te acuerdas o tienes un tiempo muerto)
Herramientas como Duolingo, YouTube o incluso la Inteligencia Artificial pueden ayudarte muchísimo. Son cómodas, accesibles y perfectas para un microaprendizaje: cinco minutos mientras esperas el bus, diez antes de dormir.
¿Entonces, cuál es el problema? El problema no es la app. El problema es pensar que eso es suficiente.
¿Por qué no puedes aprender inglés solo con aplicaciones?
Aprender un idioma no es como aprender capitales del mundo. No basta con reconocer la respuesta correcta. Un idioma se aprende usándolo, equivocándote, reformulando y reaccionando a otra persona en tiempo real.
Y aquí es donde las apps empiezan a quedarse cortas.
Puedes hacer mil ejercicios de rellenar espacios, pero:
- ¿Sabes reaccionar cuando alguien te interrumpe?
- ¿Improvisar cuando no sabes una palabra?
- ¿Entender un acento que no es el británico de Downton Abbey?
- ¿Hablar con nervios y aun así seguir adelante?
Porque la realidad es que eso no lo puedes entrenar deslizando el dedo en una pantalla.
Qué pasa cuando “sabes” pero no “hablas”
Muchas personas llegan a un punto típico:
- entienden bastante al leer,
- “se defienden” con ejercicios,
- pero se bloquean en una conversación.
No falla la inteligencia ni la memoria: falla la práctica real del speaking con presión, ritmo, interrupciones, acentos y contexto. Eso lo da la interacción.
¿Cómo motivan las aplicaciones de inglés?
Seamos sinceros: ¿cuántas veces has descargado una aplicación con toda la motivación del mundo y… la has abandonado? Exacto.
Las apps dependen 100% de tu fuerza de voluntad. Nadie te espera. Nadie nota si faltas. Nadie te pregunta qué te pasó la semana pasada. Si hoy no te apetece… no pasa nada. Y mañana tampoco. Han pasado tres meses y sigues ignorando las notificaciones de Duo (¡qué búho tan molesto!).
Lo que cambia cuando vas a una academia
En una academia:
- Tienes un horario
- Un grupo
- Un profe que te conoce
- Un compromiso real
No es presión, es estructura. Y la estructura ayuda muchísimo a mantener la constancia. Porque la constancia es la clave, pero la constancia rara vez aparece sola.
El poder de la interacción humana para aprender inglés
Uno de los mayores valores de una academia es algo que ninguna app puede replicar del todo: la interacción humana real. Hablar con otras personas implica varias cosas:
- Te sientes acompañado: no eres el único que lleva postergando el aprendizaje.
- Cometes errores, te bloqueas y aun así sigues: estarás rodeado de un grupo de gente en similares condiciones.
- La gente se reirá contigo, y no de ti, cuando dices que estás “constipated”.
La interacción reduce el miedo a equivocarte. Y en idiomas, equivocarte rápido y con feedback acelera el progreso.
Speaking: donde aprendes de verdad inglés
La gran diferencia entre alguien que “sabe inglés” y alguien que habla inglés suele estar aquí.
Las aplicaciones pueden ayudarte a repetir frases. Incluso a grabarte. Pero el speaking real es impredecible y eso se entrena hablando con personas, no con pantallas.
En una academia entrenas lo que fuera de clase te cuesta
- Practicas conversaciones reales
- Recibes feedback inmediato
- Aprendes estrategias para salir del paso (parafrasear, pedir aclaración, ganar tiempo)
- Ganas confianza semana a semana
Y la confianza, en un idioma, lo es todo.
Feedback real vs correcciones automáticas
Otra gran diferencia: el feedback. Las apps suelen decirte si aciertas o fallas una palabra o estructura, pero normalmente no te explican:
- Por qué suena raro cuando dices una palabra en vez de otra
- Si tu frase es correcta pero poco natural
- Cómo mejorarla según el contexto (formal/informal, trabajo/viaje/examen)
Un profesor sí. Y además lo hace adaptándose a ti, a tus errores recurrentes, a tu nivel real. Eso acelera el aprendizaje muchísimo.
El entorno, muy importante a la hora de aprender inglés
Aprender inglés en una academia es entrar en un espacio donde todo está pensado para ese objetivo. Piénsalo: en un gym sería raro sentarse a comer dónuts en un entorno diseñado para entrenar. Pues lo mismo ocurre aquí.
No es lo mismo estudiar cinco minutos en el sofá con Netflix de fondo que estar en un aula donde tu cerebro piensa: “Inglés modo activado” / “English mode activated”.
El contexto y el entorno importan. Y mucho.
Entonces… ¿Es mejor usar aplicaciones o ir a una academia para aprender inglés? La respuesta inteligente: ambas
La respuesta correcta no es una u otra. La respuesta inteligente es: ambas.
Las apps son un complemento fantástico, pero la base —el progreso real, la fluidez y la confianza— se construyen mejor en una academia. Puedes compararlo con entrenar por tu cuenta o en un gimnasio;
- Puedes ver vídeos en YouTube
- Puedes entrenar en casa
- Pero tener un espacio, un horario y un entrenador marca la diferencia
La experiencia completa: lo que una academia te da además del inglés
En una academia no solo aprendes inglés. También:
- Conoces gente
- Ganas confianza
- Te obligas a salir de tu zona de confort
- Celebras avances reales
Aprender un idioma es un proceso largo. Y hacerlo acompañado lo hace mucho más llevadero (y divertido).
En resumidas cuentas:
Las apps son útiles, la IA es increíble y YouTube es una mina de oro, pero el idioma es comunicación, y la comunicación necesita personas.
Si tu objetivo es real English, confianza al hablar y progreso constante, una academia sigue siendo la mejor opción.
Por supuesto, usa las apps y aprovecha la tecnología, pero ven a clase, habla, equivócate, ríete y mejora.
Porque aprender inglés no va solo de saber…va de atreverte a usarlo.
La autora:
Mi nombre es Natasha Foylan y soy profesora de inglés en una academia de Santiago de Compostela llamada El Centro Británico, asociadas a ACEIGA (Asociación de Centros de Enseñanzas de Idiomas de Galicia) y de FECEI (Federación Española de Centros de Enseñanzas de Idiomas).
Británica de nacimiento, me mudé a España en el mejor momento posible: con 14 años y cero conocimientos del idioma (ni de castellano ni de gallego). Hoy, con 31 años, soy trilingüe y cuento con una década de experiencia en el mundo de la enseñanza de idiomas.
Estoy certificada por Cambridge English (CELTA), formación que realicé en el propio EL Centro Británico, y dispongo además de formación profesional especializada, como el diploma de Very Young Learners.
A lo largo de mi carrera como teacher he trabajado con un rango de edades muy amplio, desde niños pequeños hasta adultos, y he acompañado a cientos de estudiantes en la preparación de exámenes oficiales de Cambridge, adaptando siempre la metodología a las necesidades reales de cada alumno.
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9 de octubre de 2025